sábado, 17 de marzo de 2012

ASCENSIÓN AL CUYARGAYOS

 Otra vez en esa joya de la montaña asturiana que es el Parque de Redes. Esta vez entraremos en él por el concejo de Sobrescobio desde la localidad de Soto de Agues y subiremos el Pico Cuyargayos (1.390m), no muy alto pero con un desnivel suficiente (1.000m de subida) para que la ruta sea algo más que un paseo. A su dificultad se añadió, desde el momento de hacer cumbre, una niebla y lluvia continuas que nos obligaron a descender por la misma ruta de subida, frustrando el intento de hacer una ruta circular que nos devolviera a Soto de Agues por otra vertiente de la montaña.

 Nos reunimos en Soto de Agues, tempranín para intentar estar de vuelta a una hora que nos permitiera comer en alguno de los bares de la zona. En la primera foto del día posamos en Soto (a excepción del fotógrafo, claro) dejando al fondo el barrio de San Andrés y la cumbre del Cuyargayos oculta por la niebla.

 Nos ponemos en marcha; cruzamos un puente medieval sobre el Río Alba y pasamos al barrio de San Andrés.

 Desde el barrio tomamos un camino ancho que nos lleva por la margen del Río Argayades y que poco a poco nos mete en un bosque de castaños ubicado en la parte baja del pueblo de Ladines.

 Llegamos a Ladines, un pueblo con encanto y casas bien conservadas. Tiene el  aspecto de haber sido un pueblo próspero, de cuando en Asturias los pueblos tenían mucha más vida y se vivía casi exclusivamente de lo que daba el campo.

 Atravesamos el pueblo y buscamos la Iglesia, de donde sale la pista que enfila al Cuyargayos. Al principio es una pista hormigonada que más adelante se vuelve camino de tierra cuando se interna en la majada de Faidiellu. Durante esta parte de la ruta vimos muchos matos de Prímulas o Primaveras, una de las primeras flores silvestres que siempre aparecen al final del invierno; sobre todo en caminos sombríos y orientados al norte.

 La majada Faidiellu es amplia y abierta, con grandes praderas y alguna que otra cabaña en buen estado.

 Hacia el sur vemos en la parte alta del horizonte el Cuyargayos, con su cima en forma de cresta con tres alturas. La atacaremos por su parte este (por la izquierda en la foto) y coronaremos dos cimas menores antes de la cumbre principal, que casi queda oculta desde este ángulo.

 En una mirada atrás vemos, tras las praderas de Faidiellu, la Sierra del Crespón.

 Superada la majada tomamos el camino conocido como Senda de los Vaqueros que se interna en el hayedo del Monte Tornu. En Redes la mayor parte de las zonas altas de las majadas se continúan con hayedos, la última parte del estrato arbóreo antes de pasar a la ascensión final, sobre terreno más duro, rocoso y pendiente de la mayoría de sus picos.

 El hayedo da paso a la collada Imblenes después de superar el paso del Escobiu (1.150m).

 La mayor parte del collado está ocupada por una larga majada que nos deja casi en la antecumbre del Cuyargayos. La sorpresa desagradable fue encontrar toda la zona de piornos y monte bajo que rodea a la majada quemada recientemente, en algunas zonas todavía humeaba. En la parte final de la collada (1.200m) reponemos fuerzas antes del ataque a la cumbre; en la foto se ve, al fondo, una gran parte de las montañas de Redes, entre la que destaca por la derecha, el Retriñón.

 Todavía con buen tiempo comenzamos el ascenso final. Aquí empieza la parte pindia de la ruta, aunque entre las diferentes alturas de la cresta haya unas zonas pequeñas de ligero descenso.

 Tras el primer promontorio descendemos un poco antes de encarar el segundo. Aquí está la mayor dificultad de la ruta, una pequeña y fácil trepada que coincide con la llegada repentina de la niebla.

 Descendemos un poco de nuevo antes de llegar a la cima definitiva. En la cumbre (1.391m) apenas nos quitamos las mochilas; la niebla era densa y fría y nos había tapado el paisaje, nos dejó sin el premio de las panorámicas desde la cima.

 En ese momento desistimos de intentar la ruta circular que nos llevaría a través de la Majada Feleches y el valle del Río Nozalín hasta Soto de Agues; no teníamos la senda en el GPS y sin conocer la zona y sin referencias visuales era arriesgada una ruta alternativa. Comienza a llover. Rapidamente descendemos de nuevo hacia Imblenes por la ruta de subida y tomando como referencia el hayedo que cubre la ladera norte del Cuyargayos.

 De nuevo en el Monte Tornu, con alguna pequeña pérdida de senda pero solucionada sin mayores problemas.


 Desde Ladines regresamo a Soto de Agues por un camino diferenta al de la subida. Descendemos por unas caleyas tapizadas de prímulas que atraviesan varias fincas y praderas por la parte baja de Ladines.

 Y para terminar algo que no siempre se tiene la suerte de disfrutar: fartura en el bar "La Plaza" de Ladines.

sábado, 21 de enero de 2012

ASCENSIÓN AL MACIÉDOME

  Un invierno tardío nos obligó a cambiar nuestros planes; habíamos pensado en una raquetada por Ándara pero la falta de nieve nos llevó al Parque de Redes en una decisión de última hora. El elegido fue el Maciédome (1.899m) también llamado Pandona, la segunda altura del Cordal de Ponga después del Tiatordos.
 La ruta la empezaremos en Pendones; un pueblo de Caso y punto de partida de varias rutas que se internan en Redes.

 En Pendones (790m) nos preparamos para la ruta. Habíamos oído hablar de "Nilo", el perro del bar del pueblo, guía voluntario para muchos montañeros que suben al Tiatordos o al Maciédome; ese día tuvimos suerte y nos adoptó como grupo para toda la jornada.

 Parte del grupo se despistó guiados por Nilo en dirección al Tiatordos, aunque la primera parte de las rutas puede ser común, nosotros habíamos decidido empezarla por otro camino. Tras esperar un buen rato, nos reagrupamos y salimos de Pendones cruzando el puente sobre el río. 

 Dejamos Pendones a nuestra espalda y comenzamos el ascenso por la pista hormigonada de La Gargaxa.

 Seguimos por ella hasta un punto en donde encontramos un senderín a nuestra izquierda marcado con un hito. Conviene ir atentos pues es fácil pasarse y seguir por la pista que también nos llevaría al Maciédome pero por un camino más largo y sobre peor terreno.

 El tramo de pista pasa por la vega y prados de la parte alta de Pendones: praderas, cabañas y ganado hasta llegar a los bosques de la parte media de los valles. Un paisaje común a tantos pueblos de la montaña cantábrica.

 La senda nos sube a través de un bosque de robles, acebos y en seguida las primeras hayas.

 Superado el bosque pasamos a una zona de monte bajo y piornal con algunos ejemplares de acebos y hayas.

 En seguida llegamos a la Majada La Gargaxa, pequeña, con fuente (ese día estaba seca) y con alguna cabaña en buen estado. Desde aquí nos orientamos y buscamos la senda que nos llevará a la Majada Llagu.

 En este tramo por debajo de nosotros (tirando de zoom) asoman entre la niebla la majada de la Llana Fresnu y la collada Bustantigu.

 Por encima de la majada La Gargaxa está la majada de Llagu (1.533m) que se encuentra en una collada; en ella sólo quedan las ruinas de unas cuantas cabañas.
   
 Desde aquí el camino es directo hacia el Maciédome; su cumbre todavía no la vemos por la niebla que está por encima de nuestras cabezas lo que nos desorienta y en un principio no damos con la senda. Si nos hubieramos fiado de Nilo no habríamos perdido la ruta, desapareció cuando nos despistamos y reapareció al encontrar el camino correcto. Así llegamos a una cresta, en el momento en que se abre un claro y vemos por primera vez La Pandona. Desde allí localizamos el camino a la cumbre, no sin antes rodear toda su base para cogerlo y así llegar a la ladera por donde se ve fácil el acceso a la cima, aunque todavía tendremos que salvar 400m de desnivel.

 En el comienzo del ascenso atravesamos un canchal. La senda, ya muy pisada y con muchos hitos va tomando altura y se hace muy pindia en la parte final. 

 Estamos en la cumbre (1.903m). La cima forma una cresta con otros dos picos algo más pequeños que el central, donde está el buzón. 

 Hacia el este, en lo más alto del horizonte, Picos de Europa.
 

Después de la comida y la foto de cumbre nos lanzamos al descenso.

 La niebla en ese momento estaba estancada en la parte más alta de la sierra, pronto atravesamos su nivel inferior y tomamos la senda que nos llevó a la cima, esta vez sin pérdida. Al fondo del canchal por la izquierda de la foto se ve la majada de Llagu adonde nos dirigimos.

 En el descenso, hacia el noreste, el Tiatordos con la cima tapada por la niebla.

 En la majada de Llagu decidimos tomar una dirección diferente a la de la subida y giramos hacia el noreste para coger las campas de la majada Recuencu (1.350m), una pradera con fuerte desnivel que nos deja en un hayedo tras el que llegaremos a la foz del Congostín. En la parte final de la majada destaca un refugio de caza entre algunas ruinas de cabañas.

 Entramos en el hayedo. Éste está orientado al norte. lo que favorece la presencia de abundante musgo en las rocas y la corteza de las hayas.

 Tras el hayedo, la Foz del Congostín.

 Y finalmente la llegada a Pendones.