sábado, 29 de octubre de 2011

HOCES DEL ESVA

 Nuestra primera visita a la comarca occidental de Asturias fue a la ruta conocida como las Hoces del Esva que se encuentra en los concejos de Valdés y Tineo. Se trata de una ruta circular aunque con varias alternativas, la más larga desde San Pedro de Paredes pasa por Adrado y llega a Calleras desde donde se entra en el espacio de las Hoces, tras recorrer éstas se puede volver a Adrado o bien seguir a Bustiello y desde allí por carretera regresar a San Pedro. Escogimos la ruta que sube a Adrado y regresa por Bustiello, en total algo más de 12 Km. Algunas de las fotografías que ilustran la ruta están tomadas en otra ocasión, durante el invierno de 2010; se diferencian porque se ven los árboles sin hojas y con la luz azulada del invierno.

 Partimos de San Pedro de Paredes, el pueblo más guapo del valle; ya en el 2001 fue declarado premio Príncipe de Asturias al pueblo ejemplar. Delante de su iglesia nos organizamos para la ruta, que empezamos tras cruzar el puente sobre el Esva. 

 La subida a Adrado es la más pindia de toda la ruta. Hasta no hace mucho era la ruta que utilizaban los vaqueiros de alzada del concejo de Valdés para subir con el ganado a los pastos de verano de los concejos de Tineo, Cangas del Narcea y Somiedo. El camino asciende entre castaños y abedules y algún que otro cortín, construcciones muy frecuentes en el occidente astur y usadas para proteger las colmenas de osos lambiones, cuando todavía había osos, claro...

 En Adrado encontramos varias cabañas de vaqueiros, construcciones típicas de las brañas que fueron usadas como establos y vivienda durante el invierno, antes de llevar el ganado a los pastos de verano en Tineo y Somiedo.

 Desde Adrado la senda se interna en un bosque de castaños de gran porte en descenso y dirección a Calleras.

 El terreno pasa a ser de bosque desarbolado con abundancia de brezos y piornos. El recorrido se vuelve más suave y en algunos tramos la senda se pierde entre la vegetación de monte bajo.

 Desde esta parte se ve en el fondo del valle la garganta escavada por el Esva y en ella la presa de la antigua central hidroeléctrica. Por allí pasaremos más tarde, en el regreso a San Pedro.

 Cerca de Calleras el camino vuelve a entrar en zona arbolada, por esta parte el bosque es mixto; las especies autóctonas se mezclan con pinos y eucaliptos de repoblación. En esta parte el descenso es muy suave y llevadero. Un auténtico paseo.

 Así llegamos a Calleras, en el concejo de Tineo. La hora y lo relajado de la ruta invitan a tomar el aperitivo en la tienda-bar del pueblo; nos tomamos la cerveza disfrutando de la charla con una vecina del pueblo.

 Desde Calleras y después de recorrer algo más de 1km por carretera llegamos a Ese de Calleras donde empieza el recorrido por las hoces; una senda acondicionada para la visita, con puentes y pasarelas de madera para salvar los accidentes del terreno y alguna área de recreo donde hacemos la comida principal del día. En esta zona abundan las especies del bosque de ribera: alisos, sauces, fresnos y castaños y robles. El Esva tiene fama de tener una de las mayores poblaciones de nutria de los ríos asturianos, especie tímida y difícil de ver a plena luz del día.

 Tras llegar a la presa de la central hidroeléctrica, se sale de las hoces por un tramo escarpado tallado en la roca y asegurado en algunas partes por asideros de cuerda para salvar las partes más aéreas de la senda.

 En esta zona se bifurca la ruta, girando hacia el este se puede coger una senda que vuelve a subir a la braña de Adrado para desde allí descender a San Pedro, o bien en dirección norte seguir hasta llegar al Cabanón, una antigua edificación de la compañía eléctrica, y seguir ruta hasta llegar a Bustiello.

 Desde el Cabanón por un camino fácil y en descenso alcanzamos Bustiello.

 Por la opción de Bustiello queda poco más de 1Km para llegar a San Pedro pasando primero por Longrey. En San Pedro, en la Casa del Obispo, la reunión habitual con la cerveza y debate para preparar y poner fecha a la próxima ruta.
 

sábado, 24 de septiembre de 2011

EL CABLE - TESORERO - PONCEBOS (TRAVESÍA CLÁSICA DE LOS URRIELES)

 En Septiembre volvimos de nuevo a Picos de Europa, al macizo central, los Urrieles, para intentar la llamada Travesía Clásica. Ésta, parte del Cable (1.834 m), adonde se accede desde el teleférico de Fuente De y finaliza en Poncebos (190 m), después de pasar por Horcados Rojos donde ascendimos el Tesorero (2.570 m) y donde una pequeña parte del grupo añadió la cumbre de la Torre de Horcados Rojos (2.506 m). Una ruta larga hasta aburrir, con muchos Km de recorrido y con un gran desnivel, sobre todo de bajada desde la Vega de Urriellu (1.960 m) hasta Poncebos (190 m), pasando sucesivamente por la Canal de Camburero, Canal del Balcosín, y Canal del Texo ya en la parte final de Bulnes a Poncebos. En el mapa aparece el recorrido aproximado señalado con un trazo rojo.

 Después de desplazarnos desde Arenas de Cabrales, por el desfiladero de La Hermida, llegamos a Fuente De, donde está la estación de salida del teleférico que es el punto de partida para muchas de las rutas que se internan en Los Urrieles.
 

Durante el ascenso en la cabina. La primera mirada de cerca a las montañas donde vamos a pasar el resto del día. Los semblantes serios y expectantes.

 El grupo (a excepción del fotógrafo) a la salida de la estación de llegada del teleférico y a punto de comenzar la ascensión hasta la collada de Horcados Rojos. 

 Nos ponemos en marcha. El camino es largo y tendido sobre todo al principio, antes de llegar a La Vueltona, salvando un desnivel de 500 m desde el Cable hasta el Collado de Horcados Rojos.

 Una mirada atrás nos muestra el camino recorrido desde el Cable.

 Llegamos a Cabaña Verónica que ese día festejaba su 50 aniversario y desde la que se accede con facilidad al Pico Tesorero. Durante su ascensión vimos como llegaban a ella más y más montañeros, lo dicho, una auténtica fiesta. El refugio, muy pequeño, con tan solo 9 m2 y seis plazas de litera, estuvo guardado y mantenido durante 25 años por Mariano Sánchez, uno de los personajes más emblemático de Picos y pieza clave en muchas de las operaciones de rescate en la montaña. La cabaña se construyó en 1961 con los restos de la batería antiaérea de un portaaviones estadounidense que estaba siendo desguazado en Santurce y hasta el año 2007 fue el refugio guardado de mayor altitud de la península ibérica.

 Desde allí comenzamos el ascenso al Tesorero, por detrás va quedando la Torre de Horcados Rojos adonde regresaremos después de hacer cumbre.

 Tras llegar a una pequeña collada, vemos la figura del Urriellu por primera vez en el día y por delante el camino que tendremos que recorrer a través de los Jous para llegar a la Vega de Urriellu.

 Mirando hacia el sur, por la izquierda se ven por encima del Jou de Los Boches las cumbres de los Campanarios, Tiros Navarro, los Picos de Santa Ana y en primer término la Torre de Horcados Rojos. Por el centro y a lo lejos, el valle por  donde viene el camino que nos trajo desde el Cable y por la derecha, en un promontorio y muy pequeña, Cabaña Verónica.

 En la parte final la ascensión se hace más dura. Comienza un terreno muy pindio, sin grandes dificultades pero bastante vertical y con tramos de mucha piedra suelta.

 Así hasta llegar a la cumbre: Pico Tesorero (2.570 m). En su cima se dan cita las tres comunidades que comparten Picos: Asturias, Cantabria y Castilla-León.

 Iniciamos el descenso hasta el Collado de Horcados Rojos.

 En el collado, algunos miembros del grupo se atrevieron con la cumbre de Horcados Rojos. Tras el descanso obligado comenzamos la parte del descenso de la travesía. La primera dificultad será salvar la pared norte de Horcados Rojos, muy pendiente y con tierra y piedras sueltas en algunos tramos. Un cable tendido desde la collada hasta la parte final del descenso asegura la bajada; unos se dan más maña que otros, aún así, hay que pisar con mucho cuidado y buscando el apoyo del cable.

 El cable nos deja en el Jou de Los Boches, el primero de los dos que habrá que atravesar para llegar a la Vega de Urriellu. El camino está muy marcado y no tiene pérdida. Esta es la parte más llana de la travesía, sólo hay que ascender un par de colladas, la que separa el Jou de Los Boches del Jou sin Tierre y la que da acceso desde éste último a la Vega de Urriellu.

 En el Jou de Los Boches, al fondo se ve la pared de Horcados Rojos donde está el cable y por donde acabamos de bajar.

 Pasamos del Jou de Los Boches al Jou Sin Tierre.


 En una mirada atrás vemos el panorama que va quedando a nuestras espaldas: Los Campanarios, Picos de Santa Ana, en el punto más bajo del horizonte Horcados Rojos y por la derecha el Tesorero.

 Tras una pequeña trepada se sale a la Vega de Urriellu. La imponente pared del Urriellu domina el paisaje atrayendo todas las miradas. Con esa estampa hacemos la parada para la comida principal del día.

 Después del descanso reanudamos la marcha. Nos queda por delante salvar un desnivel de más de 1.700 m hasta Poncebos. Buscamos por la Vega de Urriellu la senda que baja por la Canal de Camburero; ya desde el refugio la niebla cubría todas las salidas de la Vega y no nos abandonará hasta la Canal de Balcosín.

 Un primer destrepe para pasar a una enorme pedrera que conduce a Camburero. Habrá varios en distintos puntos del descenso, los más delicados asegurados por cables de acero.

 La niebla apenas nos deja ver más que unos metros por delante y cubre completamente el paisaje. Recuperamos algo la visibilidad al llegar a la Majada de Camburero, en la parte alta de la canal.

 Desde el final de la canal se ve el pueblo de Bulnes y saliendo de él, el camino que lleva a la Canal del Texo, el último tramo para llegar a Poncebos.

 Un pequeño descanso en Bulnes, donde se echa encima la noche. El último descenso lo haremos con frontales en una noche despejada y calurosa pero ya con muy pocas fuerzas.