"Nieve con la luna de octubre, siete lunas cubre", un refrán que por octubre me contó un allandés con la primera nevada de la temporada. Difícil será que haya nevadas hasta abril, pero por ahora la predicción se va cumpliendo y desde entonces no hubo mes sin temporales en la cordillera. Tanta nieve condiciona la ruta a escoger para que ésta no sea peligrosa ni demasiado penosa, en esta ocasión nos decantamos por Somiedo para ascender desde Villar de Vildas al valle de Cereizales recorriendo el curso del Río Pigüeña.
Un plano sencillo de la ruta:
Y el mapa con el track:
Nos preparamos para la salida en Villar de Vildas, un día con un tiempo prometedor y en el que nos harán falta las raquetas. Al fondo de la foto se ve el cordal hacia donde iremos.
A nuestra espalda dejamos Villar de Vildas a punto de ser iluminado por el sol. Su topónimo (Vildas o Viudas) procede, según la leyenda, de una batalla que sus habitantes libraron con los musulmanes y en la que fueron vencidos, quedando sus viudas como únicos habitantes del pueblo.
Enfilamos nuestros pasos por la pista que sale del pueblo en dirección a las brañas; en seguida aparece la nieve cubriendo el camino.
No llevábamos una hora de caminata cuando la abundante nieve nos pidió calzar las raquetas.
Siguiendo la ancha pista, en ascenso suave, nos acercamos a la primera braña del valle, La Pornacal.
La Pornacal (1.200m) es una de las mayores y mejor conservada de las brañas somedanas. En ella hay 34 cabañas en buen estado y con una estructura particular; constan de dos partes, la "cabana" con dos plantas y con el techado de teito o escoba para el ganado y el pajar, y el "cabanu" o alojamiento para el pastor con tejado de teja. La atravesamos por su parte alta donde hay mayor número de cabañas dejando a nuestra derecha el cauce del Pigüeña.
Su barrio alto va quedando a nuestra espalda.
Tras unos pequeños repechos pasamos a las praderías de La Requexada, completamente cubiertas de nieve, un valle de origen glaciar atravesado por el Pigüeña y con el típico perfil en U, algo muy habitual en las zonas altas de los valles de la montaña asturiana.
Poco a poco nos acercamos al final de la Requexada señalado por la cumbre de Peña Canseco o Peñas del Nuncio (1.937m) que da paso al valle de Cereizales por la derecha.
Poco a poco nos acercamos a las Peñas del Nuncio, por la derecha Peña Bermeja (2.041m) y entre ambas el Alto Fontarente.
Mirando atrás vemos todo el camino recorrido por las camperas de la Requexada. Por la derecha asoma la Sierra del Páramo.
Por delante aparece el valle de Cereizales flanqueado por Peña Bermeja, el Alto Fontarante y el Cornón (2.194m).
Llegamos a Braña Viecha o Braña Los Cuartos (1.400m).
Por delante se abre el valle de los Cereizales que alcanza a la Collada Cereizales, límite con las leonesas tierras de Laciana.
La Braña Viecha tiene cabañas de tipo más antiguo que las de La Pornacal, aquí hay algunas circulares con techos de teito, los corros, que recuerdan a las primitivas construcciones castreñas. Hacia el sur, el valle de Cereizales.
El collado Cereizales todavía queda lejos; tras un pequeño descanso ascendemos por el valle buscando la Majada Cereizales.
Llegamos a la majada de la que sólo vemos las ruinas de algunas cabañas. La collada sigue estando a bastante distancia y en este punto decidimos darnos la vuelta; el reloj apretaba y todavía no habíamos hecho la comida principal del día.
Todavía no he mencionado una compañía inesperada que llevábamos desde Villar de Vildas. Cinco perros del pueblo, amigables y desinteresados, nos acompañaron durante todo el día como miembros más del grupo sin pedir nada a cambio, nos dimos compañía mutua y disfrutamos por igual de la montaña.
Desde la majada Cereizales regresamos sobre nuestros pasos buscando Braña Viecha para descansar y comer.
En la foto, uno de los corros característicos de esta braña.
Media vuelta de nuevo por La Requexada.
Y otra vez en La Pornacal.
sábado, 16 de febrero de 2013
LAS BRAÑAS DEL PIGÜEÑA
Etiquetas:
Braña Viecha,
Cereizales,
Cornón,
Fontarante,
Peña Bermeja,
Peña Canseco,
Pigüeña,
Pornacal,
Somiedo,
Villar de Vildas
sábado, 12 de enero de 2013
HACIA EL JASCAL
En enero decidimos acercarnos a los Picos de Europa, al Cornión, para intentar la ascensión al Jascal... y se quedó en el intento y en un guapo paseo por las majadas y vegas donde se elabora el queso Gamoneu. También hubo alguna ascensión aunque en aquel momento no logramos identificar las cumbres.
En el mapa en trazado gris, la ruta que deberíamos haber hecho y en azul la que probablemente seguimos.
Reunión en el aparcamiento del Lago Ercina.
Cruzamos un dique de contención en una de las colas del Ercina y buscamos la ancha pista que conduce a la Majada de Belbín.
En esta parte de la ruta no hay pérdida, se va pasando de una majada a otra con el Jascal dominando el panorama.
Después de pasar la majada La Llomba llegamos a Belbín, una braña con bastantes cabañas en buen estado y una de las más representativas en la elaboración del queso de Gamonedo.
Atravesamos la campa hasta el colladín que se ve al fondo de la foto. Allí cambiaremos la dirección de la marcha y descenderemos por lo pisado hasta una nueva zona de vaguadas y majadas. Por la izquierda de la foto y en lo más alto, el Jascal.
Seguimos la marcha en continuos ascensos y descensos.
Hasta llegar a la majada de Parres. En este lugar ya nos habíamos desviado del camino del Jascal y entrado en una zona más caótica donde nos cuesta orientarnos.
En el mapa en trazado gris, la ruta que deberíamos haber hecho y en azul la que probablemente seguimos.
Reunión en el aparcamiento del Lago Ercina.
Cruzamos un dique de contención en una de las colas del Ercina y buscamos la ancha pista que conduce a la Majada de Belbín.
En esta parte de la ruta no hay pérdida, se va pasando de una majada a otra con el Jascal dominando el panorama.
Después de pasar la majada La Llomba llegamos a Belbín, una braña con bastantes cabañas en buen estado y una de las más representativas en la elaboración del queso de Gamonedo.
Atravesamos la campa hasta el colladín que se ve al fondo de la foto. Allí cambiaremos la dirección de la marcha y descenderemos por lo pisado hasta una nueva zona de vaguadas y majadas. Por la izquierda de la foto y en lo más alto, el Jascal.
Seguimos la marcha en continuos ascensos y descensos.
Hasta llegar a la majada de Parres. En este lugar ya nos habíamos desviado del camino del Jascal y entrado en una zona más caótica donde nos cuesta orientarnos.
Seguimos el sube-baja de estas vegas y llegamos a la majada de Arnaedo pisando en ella las primeras nieves.
Desde aquí, ya en una ruta desconocida para nosotros nos lanzamos en busca de las alturas y ascendemos por una ladera nevada en dirección a Cabeza Cayarda.
La majada de Arnaedo en una mirada atrás.
Tras llegar a la cumbre, descendemos para encarar la siguiente cima, la que parece ser el Porrón de Mohandi.
Desde el Collado Mohandi, muy cerca del pico Cabeza de las Campanas, valoramos la situación, la nieve que empezaba a abundar, la hora del día, las condiciones meteorológicas... Desde el collado vemos la cumbre del Cabeza Julagua, demasiado lejos para la hora del día y las previsiones de nieve para esa tarde que bajaban la cota hasta los 800m.
Con las primeras nieblas subiendo, decidimos retroceder buscamos una alternativa al camino de ida y buscamos ruta por la zona de los Jous del Beyudal.
De vuelta en la majada de Belbín.
Y en las colas del Lago Ercina.
Etiquetas:
Amaedo,
Belbín,
Cornión,
Jascal,
Lago Ercina,
Parres,
Picos de Europa
Suscribirse a:
Entradas (Atom)












































































